Me sorprendí a mi misma echándote de menos en la medianoche y en la madrugada. Si recordarte duele y se asemeja a un sueño, yo quiero dolencia y recuerdo; yo quiero padecerte y soñarte.
M.
Me sorprendí a mi misma echándote de menos en la medianoche y en la madrugada. Si recordarte duele y se asemeja a un sueño, yo quiero dolencia y recuerdo; yo quiero padecerte y soñarte.
M.